MINTIÉNDOLE A LAS TRUCHAS

 

de Horacio Milano


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AGRADECIMIENTOS

A mi papá, que me llevo a pescar truchas cuando era chiquito.

A mi amigo Don Víctor Musso, luchador incansable, que se preocupo por mantener las truchas en nuestros arroyos para que todos nosotros podamos pescarlas.


Sencillamente, creo que la pesca se originó, en tiempos tan lejanos y remotos como cuando el hombre se incorporó y dio sus primeros pasos sobre esta tierra virgen, misteriosa y desconocida.
En su estado salvaje su única preocupación fue la de sobrevivir; así comenzó lentamente a enfrentarse en condiciones sumamente hostiles y adversas, con la realidad de su existencia.
Comprendió también que estaba solo, y que debería luchar si quería permanecer en ella.
De esta manera agudizó el ingenio, de acuerdo a sus necesidades y construyó sus primeras herramientas.
Entre ellas estaba el anzuelo.
Hay datos de que el anzuelo o gancho, se utilizaba hace mas de 30.000 años, se realizaban de madera y hueso y ha conservado su forma hasta nuestros días.
Este elemento le sirvió para capturar peces, con el único fin de alimentarse. Pero no es este tipo primitivo de pesca la que nos interesa. La que nos ocupa es una forma recreativa de pasar el tiempo, acercándonos a la naturaleza, estudiándola y descubriendo sus maravillosos secretos, regocijándonos espiritual y mentalmente dejando de lado por un momento las preocupaciones de la vida cotidiana de nuestro convulsionado mundo. Cuando el hombre ideó lo que hoy conocemos como mosca y la usó como tal, es un tema por demás interesante, donde a todos nos gusta incursionar, para ilustrarnos sobre los antepasados de nuestro deporte favorito. Arqueólogos, antropólogos, científicos, historiadores nos brindan información dándonos datos de lugares y momentos donde posiblemente se inició la pesca con mosca. Originándose polémicas discusiones por diferencias en el tiempo de varios miles de años, o distintos pueblos que la usaron por primera vez, Egipcios, Macedonios, Filipinos...
Es posible que con el tiempo lleguen a establecer cronológicamente la creación de este maravilloso artilugio, que posiblemente haya sido un hecho fortuito que le sirvió al hombre para hacerse de su alimento de una manera más limpia y ágil.
Lo que nunca sabremos en realidad es cuando la utilizó a modo de diversión y distracción, por el solo motivo de " matar el tiempo" engañando peces.
Como punto de partida, me inclino por las primeras referencias escritas del siglo XVI.
A partir de que Izaak Walton inmortalizara sus enseñanzas a su discípulo Charles Cotton en su libro "El perfecto pescador de caña" y este completara la obra escribiendo la segunda parte, poco o nada nuevo, es lo que puedo agregar a lo que se ha dicho ya sobre la pesca con mosca.
Desde aquellas sencillas y didácticas enseñanzas, todos los trabajos posteriores, no hacen más que repetir o ampliar lo descripto por éste, al que considero como la mayoría de los pescadores, el Padre de la pesca con mosca, y dan origen a un sin número de mitos y leyendas producidas por hechos en circunstancias extraordinarias, que vivió un pescador.- Debemos saber discernir de éstas, si son verdaderas o falsas, o se deben a frustraciones o a aciertos de quien las originó para poder aplicarlas.
A pesar de estar sabiendo que no he descubierto nada, me animo a contarle mis experiencias, con la necesidad de transmitírselas humildemente algunos conceptos básicos que espero le sirvan para orientarse y ayudarlo a avanzar por este mágico mundo del arte del engaño.
Este libro está orientado a aquellos, que ya han hecho sus primeras capturas y han dominado las ansias de capturar peces desmesuradamente, y quieran dar un segundo paso hacia donde, lo importante, es la forma en que pescamos y no la cantidad de peces capturados.


MI REGION Y LAS TRUCHAS

Las Sierras de la Ventana, se encuentran ubicadas al S.O. de la Provincia de Buenos Aires, son cerros extremadamente gastados por el paso del tiempo, de origen Paleozoico. El cordón propiamente dicho tiene una longitud aproximada de 200 Km de largo por 60 Km de ancho, orientado de N.O. a S.E.. En el se encuentra el cerro, conocido mundialmente por el accidente geográfico que le da el nombre a todo el sistema, "La Ventana" cuya altura es de 1126m. S.N.M.
Está emplazado entre los partidos de Saavedra, Puán, Coronel Suárez, Coronel Pringles y Tornquist, siendo este último el que se ve privilegiado con bellezas de relevante importancia turística.
Una vasta fauna y flora se halla presente dándole un singular atractivo para los amantes de la naturaleza.
El clima es muy variable. El verano extremadamente seco y árido, con poca vegetación verde, produce una elevación de la temperatura que llega a los 40º C.; contrasta con el invierno muy frío, con heladas del orden de -10º C., con nevadas ocasionales, que hacen que las cumbres permanezcan cubiertas de nieve durante algunos días. Produciendo una variada gama de matices en el paisaje a lo largo de todo el año.
Las primaveras son ventosas, con heladas tardías que perjudican a la agricultura, que junto con la ganadería es el principal recurso de la región.
Los otoños se traducen en días calmos y cálidos con una elevada humedad ambiente.
El viento, que se halla presente la mayor parte del año, predomina del sector norte.
Los inmigrantes que llegaron a principios del siglo pasado a esta zona, donde recién se había desterrado al indio, una vez establecidos, sintieron nostalgia de la lejana Europa y de alguna manera trataron de reproducir algunos aspectos de la vida cotidiana de su amada tierra.
Tal vez este haya sido uno de los motivos que tubo don Ernesto Tornquist, para introducir la trucha arco iris en la región de Sierra de la Ventana, allá por 1904.
Después de algunos contratiempos logró su cometido, realizando las primeras experiencias en la Estancia Chica de su propiedad, es así que comienza la historia de los salmónidos en estas sierras que emergen de forma inesperada en la llanura pampeana.
Tal fue el éxito del emprendimiento que funcionó por primera vez en su estancia el "Ventana fishing club" donde grandes personajes visitaron el lugar y practicaron la pesca con mosca.
Dado el auge de esta iniciativa, es que otros colonos se suman a esta experiencia, y donando parte de sus tierras, el 9 de abril del año 1943, crean un espacio para la estación de piscicultura ubicada en las márgenes del arroyo El Negro en cercanías de Villa La Arcadia, Partido de Coronel Suárez.
El objetivo de ésta, es producir alevines destinados a la siembra de los arroyos, con fines puramente recreativos y deportivos.
Estos salmónidos, que tienen una gran capacidad de adaptación a los mas diversos ambientes, hoy se halla presente en todo el mundo, encontraron aquí, en ríos y arroyos condiciones favorables para su desarrollo. Torrentes ágiles y transparentes, bien oxigenados con una fuente de alimentos extraordinaria y prácticamente inagotable, donde el mayor inconveniente lo tienen en verano por la alta temperatura del agua, que en ocasiones a superado los 28º C.. Si bien no alcanzaron las proporciones de otras latitudes llegó a ser frecuente capturar peces de entre 2 y 3 Kg y un récord de 4,250 Kg que actualmente no sería posible. Era la época de oro de la pesca con mosca, aunque también se practicaba la pesca con cebos naturales, método que aun se utiliza, pero lentamente va perdiendo adeptos.- De todos modos la presión de pesca era menor y las condiciones del medio estaban intactas.
Más tarde se crearon en la región clubes de pesca que colaboraron en la resiembra de los alevines que la piscicultura producía.
Sin embargo esta tarea tuvo sus altibajos, no fue una constante, por el contrario fue irregular, existiendo largos períodos donde nadie se ocupó del recurso.
Pero a pesar de esto las truchas mantuvieron su presencia en los arroyos, por lo tanto es fácil deducir que hay reproducción natural; aunque el desove es de muy bajo rendimiento, habitualmente observo juveniles, que son la prueba fehaciente de que esto ocurre.- Es también muy irregular, debido a lo inestable del clima, frecuentemente lo detecto a finales del verano y en ocasiones se extiende hasta principio de primavera, siendo el final del otoño y principio del invierno el momento en que encuentro el mayor porcentaje de peces sexualmente maduros.
Existe, entre los viejos pescadores de Tornquist, un dicho popular bastante arraigado que dice que se debe pescar solamente en los meses que tienen "R" o sea de septiembre a abril, dejándolas desovar tranquilas entre mayo y agosto, esta sencilla norma coincide acertadamente con la realidad y es trasmitida oralmente de generación en generación, y aunque no lo parezca es respetada por la mayoría de los pescadores.
Los depredadores que deben enfrentar son los comunes de todos los ambientes, entre ellos el benteveo, martín pescador, mbigua, brujas, patos, peces, nutrias, etc., y aquellos sacadores de pescados furtivos que indiscriminadamente destruyen lo que tanto costó hacer, sin pensar en el mañana. Si bien no colaboran a preservar el recurso, tampoco son los únicos responsables de que éste se deteriore. Piense, que alguien sacrifique tres o cuatro ejemplares para darse el gusto de comerlas no hará que el recurso desaparezca.
Las industrias que vierten sus desechos tóxicos al agua impunemente, junto con los líquidos cloacales de las poblaciones cercanas a nuestros arroyos, la fumigación con insecticidas y herbicidas, la aplicación de abonos químicos, son los responsables indiscutidos de la destrucción y contaminación sistemática del medio ambiente.
Más cerca en el tiempo, nosotros, los actuales pescadores, emulando aquellos viejos idealistas, formamos nuevas agrupaciones que se dedican a la protección del recurso y difunden la pesca deportiva, que como de costumbre, son emprendimientos privados, que no reciben el correspondiente apoyo del Estado que no advierte la potencialidad del recurso.
Hasta aquí tenemos una breve síntesis de como llegaron las truchas a Tornquist. Pero, según me cuentan, como en las primeras siembras se importaron ovas de Norteamérica y Europa y como no conocemos la procedencia de las que se sembraron posteriormente no podemos determinar a que variedad de arco iris corresponde.
Pero de lo que sí puedo dar fe es que nos encontraremos ante un pez, sumamente cauteloso y asustadizo, difícil de engañar, que presentará un combate con brutales corridas, capaz de cortar el nylon más grueso, y espectaculares saltos que pondrán a prueba la destreza del pescador, por más experiencia que este tenga.
Se enfrentará a una presa astuta en un ámbito que lentamente va perdiendo su virginidad, donde aún hoy uno, puede poner una mosca donde muy pocos o tal vez nadie la a puesto antes.
Disfrute de estas circunstancias, respételas y cuídelas, piense que detrás nuestro viene otro pescador, soñando con lo que usted está viviendo.
En este sistema serrano, las vertientes naturales dan origen a más de 400 Km de ríos y arroyos, de aguas cristalinas, de las más variadas características, unas veces salvajes e inhóspitas, otras bucólicos y sombríos, dotan a la región de una belleza muy particular digna de ser admirada.
Las precipitaciones, son muy variables, con un promedio anual de 650 a 700 mm. , en ocasiones superan los 1000 mm. , con lluvias torrenciales en cualquier época del año, produciendo importantes crecidas en los arroyos, que modifican su cauce continuamente, enturbiándolos por varios días. En estas circunstancias se hace imposible pescar, ya que en este tipo de pesca, atacamos al órgano de la visión, de intentarlo, lo recomendable es hacerlo lo más cercano a las nacientes, por que aquí el agua se desliza entre rocas y arena gruesa sin tener contacto con la tierra negra de los valles.- Es común que éstos se incrementen en un par de metros a pocas horas de haberse producido la precipitación, este hecho se puede constatar, observando en las riberas, a que altura a quedado la resaca del último aluvión.
Por esta razón, con las lluvias de la primavera y otoño se producen subidas en el nivel, que generan pesqueros donde en invierno y verano estaban secos o con muy poca agua.- Aunque existen lugares donde habitualmente encontramos truchas, estas tienden a remontar las corrientes, cambiando de hábitat, obligándonos en cada jornada a investigar sobre nuevos apostaderos.
También existen lugares de excelentes condiciones que las truchas podrían habitar, pero extrañamente no hay presencia de peces o en raras ocasiones he encontrado algún ejemplar de reducidas dimensiones, a pesar de estar entre buenos pesqueros y que cada vez que paso por un sector de estas características, lo observo y pesco prestándole especial atención, es una incógnita que no puedo develar, a la única conclusión que llego es que por alguna razón las truchas no permanecen aquí, utilizándolos únicamente como sectores de transito.
En las nacientes hay pozones de reducidas dimensiones con agua permanente, que están desconectados del cauce principal por varios centenares e incluso miles de metros y que solamente se unen entre sí, con las grandes crecidas que duran cortos periodos de tiempo, sin embargo encontramos truchas aquí, que demuestran lo que dije anteriormente con respecto a sus movimientos, ya que dudo que alguien se halla acercado a estos lugares a sembrarlas.
Para los más arriesgados, deseosos de observar los cambios que la naturaleza produce, encontraran aquí a corta distancia un fenómeno extraordinario de adaptación.
Vale la pena hacer una excursión de esta índole aunque resulte algo sacrificada.- A medida que nos adentramos en los cañadones lo que primero llama la atención es la tranquilidad y la quietud de estos parajes olvidados y poco frecuentado por el hombre.
La fauna, que esta representada principalmente por aves, es muy mansa, permite ser observada de cerca.
Es posible, si prestamos atención, escuchar el sordo murmullo de las corrientes subterráneas que anuncian que de forma inesperada reaparecerá el curso, que no tienen mas de un metro de profundidad y se pueden cruzar de un salto.
Las truchas son exageradamente asustadizas, por lo que debemos tomar muchas precauciones si queremos pescarlas. La vegetación de baja altura no permite ocultarnos, debemos hacer los lanzamientos bastante alejados de las orillas Tomaran cualquier mosca que le presentemos, la competencia las torna muy agresivas por el escaso alimento, pero desaparecerán y se refugiaran en los lugares más insólitos, con los disturbios ocasionados por las primeras capturas.
No son trofeos importantes de pesca, lo interesante es poder ver la resistencia de estos peces a sobrevivir en ambientes de condiciones adversas, donde su desarrollo sufre modificaciones transformándolas, en pequeños monstruos.
Su aspecto fiero delata la vejes que contrasta con el reducido tamaño, no más de veinte cm. , algunas con una cabeza desproporcionadamente larga con respecto al cuerpo, que presenta deformaciones en su columna vertebral presumiblemente debido a la acción de algún parásito, otras con un cuerpo voluminoso y la cabeza de inusual dimensión.- Los radios espinosos de las aletas están separados, en ocasiones aparecen atrofiados.- Su pigmentación es de color negro en el lomo, pasando al bordeaux en los laterales, se convierte en amarillo ocre en la zona ventral, lo que da la sensación de que cuando alcanzan la madures sexual, al no poder completar su ciclo normalmente mantienen esta característica.
Aunque he observado juveniles, dudo que sean producto de estas, que permanecen encerradas en estas áreas para toda la vida.

Las truchas tienden a alimentarse a principio de la temporada, entrada la primavera, a media mañana, las bajas temperaturas y las heladas tardías, muestran la resistencia que ofrece el invierno a retirarse, esta época de escasez de alimento, coincide con el final del desove, por lo tanto están muy desmejoradas, débiles y hambrientas y atacarán y tomarán todo lo que se les ofrezca sin tomar muchos recaudos en lo que le presentamos.
Este es el momento ideal para iniciarse en este deporte, podremos capturar ejemplares con relativa facilidad, lo que nos dará confianza mientras aprendemos a manejar el equipo y empezamos a conocer el medio en que se desenvuelven.
Más hacia el verano, ya recuperada, se alimentan al amanecer y al atardecer, refugiándose la mayor parte del día, en los remansos profundos y con buena sombra, para evitar el intenso calor y la falta de oxigeno, ya que esta estación es extremadamente seca y la falta de lluvias hace que baje considerablemente el caudal de los arroyos, haciendo que estos a veces se corten y se conviertan en una sucesión de remansos unidos por vertiente subterráneas.
Aprovecho estos momentos para explorar las partes secas y observar como erosiona el agua los caprichos del arroyo, es como bucear en seco, puedo ver como las corrientes, según el tipo de suelo, modelan los contornos del cauce, mas tarde, esta información, me permite asociar lugares de similares características, e imaginar como es el fondo, si es profundo, si es arenoso, o si existen socavones en las márgenes o alguna canaleta donde pueden ocultarse las truchas.-
A medida que corre el otoño, acercándose el invierno, los días se acortan, y es en las horas centrales cuando las truchas se alimentan.- La calidez de este momento hace que se produzcan eclosiones de los mas variados insectos, esto sumado a que los peces se preparan para el desove y se tornan muy selectivos, convierte a esta parte del año en el mayor desafío que un buen mosquero se atreva a enfrentar.

EL EQUIPO

Hoy tenemos en el mercado una oferta casi ilimitada de productos, en una amplia gama de posibilidades que nos permiten evaluar cual es la mejor combinación de acuerdo a nuestras necesidades.
Esta situación hace que al momento de decidirnos por uno, no sepamos muy bien por cual hacerlo.


Hay un concepto bastante arraigado, entre los aficionados, de adquirir un equipo intermedio que nos permita desenvolvernos en dos ambientes distintos. No soy partidario de esta decisión, ya que en ninguno de los casos o al menos en uno, no cumplirá con las expectativas requeridas. No tendrá la sutileza para presentar una mosca pequeña en un ambiente reducido, que requiere tiros cortos o no podrá tirar señuelos mas pesados a largas distancias, como las requeridas por ejemplo en un lago. Por otro lado el tamaño de los peces, que siempre es conocido de antemano, al optar por un equipo de estas características, hará que castiguemos a unos y que a otros no podamos pelearlos y en ninguno de los dos casos disfrutarlos.
Creo que el equipo debe estar acorde a la situación a que nos vamos a enfrentar, así pescaremos de una manera mas cómoda y eficiente.
En mi caso particular, en el ambiente donde me desenvuelvo, raramente debo realizar tiros de mas de 15 metros de distancia y los artificiales que utilizo no van mas allá de un Nº 14 o 16, y en contadas ocasiones un Nº 10. Por lo que me he decidido ya hace algún tiempo por un equipo superliviano, con el cual me manejo cómodamente en todas las situaciones requeridas en esta zona.
Desde ya, que para llegar a esta conclusión, atravesé etapas en las que utilice las mas variadas combinaciones de reeles, cañas, líneas y líderes que es imposible describirlas y tampoco tiene sentido que lo haga.
El aficionado deberá evaluar estas simples consideraciones al momento de elegir sus herramientas. La caña es el elemento más importante, ya que de sus bondades depende en gran medida que podamos desempeñarnos en esta atractiva forma de pesca. A mi entender, tienen dos requisitos básicos independientemente del Nº que sea, uno debe tener la potencia suficiente para impulsar la línea en el tiro y otro debe ser capaz de absorber los embates del pescado y trasmitirlos a la muñeca del pescador, y así poder deleitarnos con la pelea.
Una vez que hemos optado por una caña, no será difícil decidir el resto del equipo, por que estas, de acuerdo a sus prestaciones ya tienen diseñados de fabrica los elementos que completan el equipo.
De los reeles, me inclino por los metálicos, por que son más resistentes y con un mínimo de cuidados obtendremos una pieza que nos acompañara por largas temporadas.
El que utilizo no pose freno, es de los denominados de carretel expuesto y utilizo la palma de mi mano, para frenar las eventuales corridas de los peces capturados, tiene una pequeña traba ( clic) que lo único que hace es mantener el carretel quieto en su posición, para evitar que se enrede la línea cuando la sacamos para efectuar el lanzamiento, o este se encuentra en acción cuando peleamos el pescado.
Si el suyo tiene freno, verifique la docilidad de este, de manera que ceda línea a la menor presión, si se clava y hay que hacer mucha fuerza para moverlo, no frena, traba, por lo tanto no nos sirve. Una posible solución, es aflojar el freno al máximo, de manera que nos quede el carretel libre y podamos trabajarlo manualmente, si las características del reel lo permiten.
Con respecto a la línea, estará en estrecha relación con la caña elegida, por lo tanto no hay mucho que desde aquí le pueda decir. La que utilizo es una W.F., este tipo de línea tiene como característica principal que el peso esta adelante, lo que facilita el tiro. Además, he optado por que sea de flote, ya que la escasa profundidad de las aguas, hace muy engorroso pescar con líneas de hundimiento. Cuando necesito pescar profundo, alargo y lastro mi líder de acuerdo a las necesidades.
Es difícil sugerir un líder que nos permita desenvolvernos en este ambiente de características tan dispares, que obliga constantemente a cambiar de estrategia, lo que hace que tengamos que adecuarlo a cada una de ellas.
Además creo que depende mucho del equipo que estemos utilizando y de los vicios que cada pescador tiene para presentar su mosca.
Solo puedo decir que soy tradicionalista, y confecciono mis propios líderes. No utilizo los cónicos, ni los trenzados, ya sean de flote o hundimiento, tampoco utilizo las conexiones loop to loop, por que estas entorpecen la sutileza de la presentación, produciendo disturbios indeseados en la superficie del agua.
Mi líder está atado a la línea con un nudo clásico, similar al del clavo (1-), tiene un largo aproximado de 9 pies, lo comienzo en nylon 0,30 mm. y voy reduciendo el grosor de los tramos de aproximadamente 0,03 mm. ( 0,30; 0,26; 0,23; etc.). El largo de estos varia entre los 50 y 30 cm. , unidos a través de un nudo de sangre (3-), terminando la punta en 7x. para moscas Nº l8 a 26.
Para moscas Nº 14 y 16 aumento la resistencia de la punta a 6x., y en raras ocasiones aumento a 5x. para atar señuelos Nº 10.
Con este líder cubro todas las necesidades para las formas de pesca que practico. Puede el lector discrepar con esta formula, pero insisto, en que depende en gran medida con la forma de pesca de cada uno.
Ato las moscas al líder con el nudo Clinch (2).
Cuando ejecuto un nudo, antes de cerrarlo, lo lubrico con un poco de mi propia saliva, esto además de reducir la fricción y evitar que se generen temperaturas elevadas, aunque imperceptibles, resecan y debilitan el nylon, permite además que se ajuste correctamente en su lugar, no lo aprieto excesivamente, solo se trata de unir elementos y asegurarse de que estos no se desaten. Los tirones los dejo para que los hagan las truchas.
Después de cada captura o eventual enganche de la mosca reviso a conciencia todas las uniones, para evitar sorpresas. Desecho y hago un nuevo líder después de cada jornada de pesca.


La principal dificultad que tengo, es cuando pesco corriente arriba y quiero presentar una mosca muy pequeña (Nº 20, 22). Si bien las corrientes no son fuertes, el recorrido es tan corto, que no me da tiempo suficiente para hacer llegar mi mosca a la profundidad deseada.
Esta situación me obliga a lastrar el líder y generalmente debo, también, lastrar las moscas, que en anzuelos tan chicos se corre el riesgo de reducir la abertura del gancho haciéndolos menos efectivos al momento de la clavada. Para evitar que esto ocurra lo que hago es lastrar a lo largo y sobre la pata del anzuelo con el hilo de plomo, de esta manera no interfiero en la abertura del gancho como en la forma tradicional de enroscar el plomo en la pata del anzuelo.

 


Un elemento de significativa importancia hemos incorporado los pescadores a nuestro equipo, me refiero a las lentes polarizadas.- Este invento de los últimos tiempos, es según creo el peor enemigo de los peces.
Armados con este elemento podemos traspasar la frontera del reflejo del agua y ver las intimidades de la vida sub acuática, que hasta hoy permanecía oculta para nosotros.- Es un área muy poco explorada, donde la imaginación nos condujo a tomar erróneas decisiones, que podemos corregir poniendo al descubierto secretos insospechados de estos animales, sin que estos sepan que los estamos viendo.- Las truchas aun están confiadas en el escudo protector del agua, que para nosotros ya no existe, lo que nos da una ventaja que las hace vulnerables.
Para practicar las formas de pesca, que más adelante detallo, es necesario estar viendo toda la situación, por lo que es indispensable contar con este elemento.
Completa mi equipo, una bolsa que colgada en bandolera me permite llevar las cajas de moscas, maquina fotográfica y naylon para reparar el líder. Cuento también con un salabre, con la malla tejida sin nudos que le evitan daños innecesarios a las piezas, el cual prefiero no usar, de esta manera le doy otra pequeña ventaja al pescado de librarse haciendo mas equilibrado el enfrentamiento.

LAS MOSCAS Y LAS ESTRATEGIAS

A menudo adquirimos moscas, por que nos aseguran que funcionan, por que a tal pescador le dieron resultado, por que nos gustan o por que no sabemos cuál debemos llevar y por las dudas va a la caja.
Generalmente las moscas que ofrecen en el mercado y tanto le llaman la atención, están diseñadas justamente para eso, para "pescarlo" a Ud. y no a las truchas.
Si nos detenemos a observarlas y las comparamos, veremos que poco o nada tienen que ver con las que en realidad existen y son las que sirven de alimento para las truchas. Esto probablemente, se debe a que han ido sufriendo modificaciones por parte de los distintos atadores, que por diversas razones alteraron su confección, alejándose del prototipo inicial.
Generalmente son más grandes que el insecto al que imitan, por una sencilla razón, son más fáciles de atar.
Además les vamos agregando o sacando elementos según nuestro criterio, a medida que la receta va pasando de pescador en pescador con el deseo de hacerla funcionar. Les ponemos atractivos, que precisamente la convierten en eso una mosca atractora.
Acumulamos así grandes cantidades de estas, que solo ocupan lugar y generan mayor incertidumbre en el momento de la elección.
En ocasiones, estas moscas serán efectivas, las truchas las tomaran vorazmente, pero habrá momentos en que las ignoraran completamente, esto puede responder a distintos estados de animo de estos peces, es posible que las tomen por irritabilidad y no como parte de su dieta, la boca es la única parte móvil de su cuerpo, y la utiliza tanto para alimentarse como para defenderse, podría ocurrir entonces que la ataque por que trata de ahuyentarla de su apostadero
En mi caja no llevo mas de 10 o 12 modelos, que son los que invariablemente las truchas toman a lo largo de la temporada, esto se lo debo a mas de 25 años de paciente observación y estudio.
Encontrara aquí las recetas de algunas de mis sencillas y efectivas moscas. Y digo algunas, no por que le este retaceando información, sino por que tengo prototipos que están en la fase de prueba, y aun no me satisfacen plenamente.
Es esto lo que produce esa misteriosa atracción hacia la pesca con mosca, es participar y actuar de acuerdo a lo que sus apreciaciones le indican.
No pretenda que otros le solucionen el problema, resuélvalo usted. Si le cuesta decidirse por una mosca, deténgase y repase la situación, tal vez así descubra algo que lo ayude en la elección.
Lo que nunca debe hacer bajo ningún punto de vista, es comenzar a probarlas todas, por si acaso. Ya que no tiene ningún sentido hacerlo, por que perdemos concentración y dejamos de lado nuestra participación, librando al azar que la trucha tome o no el señuelo.
Usted no tiene que demostrar nada, el único oponente es Ud. mismo, ira moderando su conducta y fortaleciendo sus conocimientos a medida que evolucione a través del tiempo.
Una manera de aumentar su participación y darle mayor autenticidad a sus capturas es confeccionar sus propias moscas, que no es fácil, pero tampoco imposible. Si no se anima a comenzar solo, tome clases para que le indiquen el funcionamiento de las herramientas y le enseñen las técnicas básicas de atado. Luego, con un poco de ingenio, deje volar su imaginación y trate de imitar aquello que vio, que comen las truchas.
La mayor dificultad la hallara cuando quiera adquirir los materiales para la confección de sus moscas, que seria casi imposible mencionarlos a todos, dada su gran variedad y aunque reconozco que cada uno tiene su aplicación y facilitan la confección de los artificiales, estos no son imprescindibles y se pueden suplantar por otros similares.
Materiales tan sencillos como una hebra de lana o una simple pluma nos permitirán realizar nuestras imitaciones y serán tan efectivas, como aquellas atadas con los mejores elementos y técnica, siempre y cuando las ofrezcamos en el momento y forma oportuno.
Las truchas toman las moscas por que las confunden con las naturales, no por que están realizadas con uno o otro material. De esto se trata, de confundirlas por unos instantes y lograr que mordiendo caigan en la trampa.
Una vez que hemos logrado una buena imitación, debemos aprender a manejarla correctamente, para aprovechar al máximo su rendimiento. Es común que tratemos de mejorar nuestros señuelos, pero una vez que confunden a las truchas, para que seguir perfeccionándolos si no sabemos en que momento preciso lo debemos presentar.
Es más fácil pescar una trucha con destreza y habilidad con una mosca mediocremente atada, que con una imitación perfecta de la cual no sabemos nada de como utilizarla.
A partir de que nos acercamos al lugar de pesca, antes de detectar la presencia del pez, trataremos de introducirnos en el medio, que es de reducidas dimensiones, con la cautela suficiente para no perturbarlo. De manera que pasemos desapercibidos, no solo para las truchas sino para el entorno.
El producir algún tipo de alteración en este entorno, la fuga de un pato o una gallareta en forma inesperada o la zambullida sorpresiva de un lagarto o una nutria, que encontramos a nuestro paso, como la proyección de nuestra sombra en el área de acecho, provocaría disturbios en el agua y pondría sobre aviso a las cautelosas truchas de que algo fuera de lo normal ocurre y por tal motivo modificar su conducta y aunque en ocasiones no huyen del lugar, dejan de alimentarse y quedan a la expectativa de lo que pasa.- Ante esta situación, lo que hago, si es que he visto peces en el lugar, es esperar calmado a que todo vuelva a la normalidad.
Luego trataremos de detectar al pez, y su comportamiento deteniéndonos simplemente a observar con todos nuestros sentidos, aquellos indicadores sutiles de la naturaleza que nos hacen presentir la forma de actuar de nuestra presa y así adelantarnos a los hechos armando una estrategia para poder engañarla. Debemos hurgar en nuestra caja de moscas y si somos frecuentes visitantes del lugar, seguramente tendremos la imitación correcta, si no pondremos lo mas parecido posible a lo observado.
Debemos aprovechar este momento, en el que hemos descubierto la forma de actuar del pez con la mayor celeridad posible, que aunque suele prolongarse por bastante tiempo en ocasiones, impredeciblemente el animal cambia toda la situación y debemos comenzar todo de nuevo. Por esta razón tenemos que ser rápidos en nuestras decisiones y no vacilar, ya que habremos perdido, tal vez, la única oportunidad de la jornada.
Para los momentos de incertidumbre donde no sabemos o no tenemos la imitación correcta, puede ser efectivo presentar una mosca que sepamos existe en el lugar, aunque no este presente en ese momento, si es parte de su dieta tal vez la tomara.
De esta manera provocaremos ese cambio en su alimentación y en su conducta antes mencionado, quizás logremos confundir al pez y este crea que ha comenzado a eclosionar este tipo de insecto y decida comenzar a alimentarse con él.
Elegida la mosca haremos nuestro lanzamiento calculando la velocidad de la corriente y la dirección del viento, frecuente en la zona en que me desenvuelvo, siempre que puedo, lo tengo como aliado, para que me ayude en el lanzamiento.
Tenemos que manejar con eficiencia nuestros aparejos y ser capaces de poner con precisión la mosca en el lugar elegido en un solo tiro o en la menor cantidad posible, para no perturbar la tranquilidad del lugar y así delatar nuestra presencia.- Si debo realizar varios falsos lanzamientos para sacar línea, lo hago sobre un sector donde no moleste a los peces con el ir y venir de la línea, luego con un cambio de dirección tiro hacia el lugar elegido.- Generalmente, obtengo el pique, en los primeros tiros, de no ser así, me detengo y reviso toda la situación y con seguridad descubro un error.- Entonces vuelvo a comenzar, si la estrategia es la adecuada, el pique no se hará esperar
La precisión cumple un papel primordial, si no entramos en su área de acecho, difícilmente logremos mover al pez de su apostadero, y menos aun si el alimento le esta pasando por sus narices y le presentamos algo que no quiere.
Cada movimiento extra le significa un desgaste físico que debe ser recompensado de alguna manera. Para que ella se equivoque, la presentación debe ser lo más natural posible y con precisión de manera que no tenga que modificar su recorrido para tomarlo.
De acuerdo a la mosca elegida, le daremos o no, vida con pequeños tirones en la línea o suaves movimientos con la puntera de la caña. Como soy adepto a la pesca fina, utilizo los péquenos midges, que poco o nada se puede hacer para imitar sus movimientos, simplemente los dejo derivar y observo la acción de la presa, que desprevenida no intuye que le hemos tendido una trampa, detecta el señuelo, lo inspecciona y si todo esta en orden, lo toma.
Estos segundos eternos, harán que nos concentremos de tal forma que nos sumergen en un mundo casi irreal, son instantes donde somos los dueños absolutos de la situación y ya nada hará que se revierta. Nos habremos adelantado a los acontecimientos y gozaremos de una emoción muy difícil de describir. De esto se trata, de estar pescando, de vivir intensamente esos momentos previos a la clavada, que son los que permanecerán ocultos en nuestro interior y son los que al recordarlos harán que volvamos a disfrutarlos.
Siempre mantengo mi caña horizontal con respecto al agua, con la punta lo mas cerca de ella posible, y la línea bien extendida, de esta manera cuando detecto el pique, a través de un pequeño indicador o cuando veo a la trucha tomar mi señuelo, levanto mi caña a la vez que afirmo la línea con mi otra mano y con ese simple movimiento será suficiente para clavarle el anzuelo en su boca. Con un movimiento brusco podríamos quitarles la mosca o cortar el líder.
Aquí pondremos a prueba la eficiencia del equipo y nuestra habilidad para manejarlo. Una vez clavada la presa, debemos mantener nuestra caña vertical, en esta posición, aprovecharemos su flexibilidad en toda su extensión, evitando la tracción directa sobre el nylon del líder.
Deje que el pescado se defienda y trate de equilibrar la batalla, no se apresure a sacarlo del agua, disfrute de estos momentos, piense que es el premio a su labor y en breves instantes todo concluirá para volver a comenzar.
Si su intención es devolverlo al agua, no lo agote, no lo toque demasiado evite usar el copo, para no sacarle la mucosa que los protege.
Todo esto no impide que mientras oxigenamos al animal y esperamos que se recupere, nos detengamos a observarlo, estudiarlo y gozar por unos instantes de nuestro trofeo.
Ahora si, espere a que reaccione y por su propia voluntad intente regresar a sus dominios.
Hemos disfrutado de nuestro deporte, actuando de forma impecable, sin dañar el medio como pescadores que somos. Pero no lo dude, sacrifique aquellos peces que delatan anomalías en su estado de salud general ( lastimaduras, parásitos, infecciones, hongos, etc. ) le evitara a este, sufrimientos innecesarios y contribuirá con la naturaleza a que distintas enfermedades se propaguen, manteniendo en optimas condiciones el recurso.
Una manera de comenzar a acechar a nuestra presa es dar un vistazo a los insectos terrestres en las márgenes del arroyo, que si bien no son de relevante importancia, en ocasiones las truchas tienden a alimentarse de ellos y nos brindaran insospechadas sorpresas.-
Como me ocurrió en una oportunidad, una tarde de otoño, me senté a la orilla del arroyo, donde hay un gran remanso, mientras observaba el agua no podía detectar ninguna actividad importante, solo algunas efímeras erráticas y de las truchas nada, simplemente me dedique a disfrutar del sol mientras esperaba.
De pronto un anillo en el agua delata la presencia de un pez alimentándose. Se produjo a unos diez metros de distancia sobre la margen que yo me encontraba, permanecí atento a sus movimientos, tratando de averiguar que pasaba y me sorprendió el paso de una trucha, nadando a escasos centímetros de la superficie, inspeccionándolo y subiendo nuevamente a tomar algo, que no pude ver que era, seguí inmóvil para no delatar mi presencia y espantarla.-
En la corriente lenta solo venían hojas secas, resacas, pero no veía nada de que pudiera estar alimentándose. Me volvió a sorprender, regresaba por el mismo lugar escudriñando, acechando su alimento y un poco mas adelante subió nuevamente y tomo algo que no vi. Estuve largo rato, atento a sus movimientos y calcule que entre tres y cuatro minutos pasaba por donde yo estaba, era una hembra hermosa que pesaría alrededor de 1 Kg., perfectamente conformada, sus colores acentuados indicaban que se encontraba próxima al desove, hasta que en un momento de su patrullaje, justo delante de mí, pude ver como enfocaba sus ojos hacia algo en la superficie y dando un colazo rápido, sacando la mandíbula superior fuera del agua, se perdió entre sus fauces una hormiga. Pude ver también su aleta dorsal temblorosa y traslúcida completamente fuera del agua.
Espere a que se retirara y vi un par mas de estos insectos, que venían flotando a la deriva, imagine que tal vez su hormiguero muy cercano a la orilla por alguna razón se habría desmoronado y sus ocupantes caían al agua.
Rápidamente ate una imitación apropiada y sin moverme del lugar, como no era necesario sacar línea, verifique que esta estuviera correctamente almacenada, con el líder solamente fuera de la caña, la pose sobre el agua para precisar distancia y ver como se comportaba, luego espere a que ella regresara.
Al momento que la vi, pose nuevamente mi mosca sobre el agua, justo sobre donde ella pasaba, contemple ansioso como la atacaba.

Receta: Hormiga.
Anzuelo: Tipo Dry Nº 18.
Hilo: Negro o Marrón 3/0. -


1. - Confeccione con el hilo solamente una bolita un poco alargada para formar el abdomen, ate a continuación un hackle grizzly y de con este solamente una vuelta para realizar las patas, ate y corte el sobrante.
2. - Realice una cabeza un poco mas abultada que lo habitual, ate, corte el sobrante y cemente las dos partes de la mosca (cabeza y abdomen) para darle mayor durabilidad.


Las langostas que pululan en la época estival, es otro de los insectos que le sirven de alimento, existen en una cantidad indescriptible de matices y colores, rojas, azules, verdes, negras, naranjas, etc., pero las marrones y amarillas son las de mayor presencia, estas son las que imito.
Esta plaga, invade por miles los pastizales de las orillas, alguna siempre pierde precisión en su salto y cae en el agua donde las truchas, siempre atentas no despreciaran este manjar.
La cuestión es imitar esta situación.- Se debe poner la mosca, preferiblemente cercana a las márgenes empastadas, que es donde normalmente caen, y dejarla por unos instantes navegar por las corrientes, producidas por el agua o el viento, si no hay respuesta, hago nadar un poco el señuelo con cortos tirones para llamar la atención y vuelvo a dejarla a la deriva.
No insisto en mas de un par de tiros, este método de pesca es muy rápido, ni bien se posa la mosca en el agua, instantáneamente se produce la subida del pez, que a veces toma vorazmente y otras a corta distancia del bocado, decide abandonar el ataque, y desaparece de la escena.- Es raro, que vuelva a atacar de esta manera.- Cuando esto ocurre, me ha dado mejores resultados ahogar la mosca y dejarla derivar a media agua.
Esta mosca esta diseñada para que flote, por lo que resulta difícil hacerla hundir, esto lo logro sumergiéndola unos momentos y espero que se hidrate un poco, después agrego un plomo en el líder y ya esta lista para pescar, de todos modos no llegara a ganar mucha profundidad, pero esto no es un problema, por que en las naturales ocurre de manera similar.- Si la trucha esta patrullando el área, no dudara en atacar.

Receta: Langosta
Anzuelo: tipo Limerik Nº 10-12
Hilo: marrón 3/0


1. - Ate, a modo de cola un pompón rojo, que puede ser lana, en la curva del anzuelo, ahora ate hacia atrás un hackle marrón claro y chenille amarillo, confeccione con este el cuerpo hasta la mitad de la pata del anzuelo, corte el sobrante, enrolle el hackle sobre éste.
2. - Ate 2 bandas elásticas comunes anudadas, como indica el esquema, imitando las patas, esto es opcional y puede ser obviado, las truchas no se detendrán a observar si tiene o no patas.
3. - Confeccione una cabeza mudler con pelo de ciervo marrón claro bien abultada, si es necesario hágalo en dos tandas, haga el nudo final y cemente. Recorte el pelo dando forma rectangular a la cabeza, deje varios pelos hacia atrás y arriba, para imitar la caja de alas y las patas si es que obvio el paso 2. - Si confecciono las patas de goma reduzca el pelo en proporción.-
Si varío los colores al marrón oscuro y negro, obtengo una imitación de grillo, que es otro habitual habitante de las praderas y pedregales ribereños.
La técnica de pesca es similar a la que utilizo con la langosta, con la diferencia del momento en que la practico, es al atardecer, que es cuando estos aparecen y por diversos motivos pueden caer al agua.



Después de una lluvia, los arroyos aumentan su caudal y la cuenca cerrada, que impide que se desborden, hace que se incremente la fuerza de las corrientes por las pronunciadas pendientes de manera notable.
Esta situación, origina rápidos que remueven el fondo, poniendo al descubierto las ninfas de las moscas de las piedras, que son abundantes y viven en los pedregales de canto rodado.
Aprovecho estas aguas crecidas y revueltas, para pescar en las correderas bajas, que es donde el agua es un mas transparente que en el resto del arroyo y el alimento se hace mas visible, aquí los peces acechan.
Prefiero hacer mis lanzamientos corriente abajo, y dejar derivar mi mosca por el fondo, cediendo línea, y la recupero haciéndola salir hacia las márgenes.- Estas ninfas son muy malas nadadoras y caminan por el fondo, entonces acompaño la deriva, con movimientos de la caña, hacia los lados y hacia arriba, imitando la forma errática de desplazarse.
Las truchas empiezan a retroceder hacia los remansos, con el correr de los días, a medida que baja el caudal y se asienta la sedimentación devolviéndole claridad al agua.


Receta: Stone Horacio
Anzuelo: tipo perfect Nº 10, 12
Hilo: negro 3/0


1. - Lastre enrollando hilo de plomo, todo el largo de la pata del anzuelo, ate 2 biots de ganso verde, negro o marrón, en V para formar la cola.
2. - Ate una tira de tinsel dorado hacia atrás, y junto con el 3 o 4 fibras de pavo real, forme el cuerpo con el pavo y haga un ribing con el tinsel, corte los sobrantes.
3. - Ate dos plumas del pecho de perdiz, para formar la caja de alas, primero una, y sobre esta y un poco mas adelante la restante, confeccione una cabeza, haga un nudo final y cemente.


Las mariposas de agua, denominadas efímeras, esta constituida por un numeroso y variado grupo que más que un desafío para identificar estas especies para un pescador, es un desafío para un entomólogo, encontrara aquí un gran campo de acción, con organismos seguramente endémicos del lugar, que aun no han sido identificados.-
Estos insectos eclosionan a lo largo de toda la temporada, en las horas más cálidas del día.
Una buena estrategia es observar las telas que las arañas construyen en las riberas. Aquí podremos ver que mariposas están naciendo y si la conocemos, sabremos también todos los ciclos que la misma atraviesa.
En este momento nos detendremos a observar otra etapa de la naturaleza fundamental para un buen pescador. Esta seria detectar la actitud de las truchas y así determinar en que sector del arroyo la esta tomando.
De acuerdo a esto sabremos cual es la imitación adecuada, y así podremos idear la estrategia a seguir.
Así me paso un día ventoso de primavera, después de una correntada sobre un lecho arcilloso, el arroyo moderaba su furia y corría fuerte pero sin demasiadas turbulencias sobre un fondo de canto rodado, donde a media agua, detecte un pez alimentándose.
No modificaba mucho su recorrido, por lo que deduje que abundaba el alimento. Posiblemente era una pupa de alguna Cádiz que abundan en la región y más en este tipo de correntadas, sin mayores recaudos ate esta imitación, hice mi primer tiro, un par de metros mas arriba de donde ella cazaba con el fin de que la mosca llegue donde comía, coloque un indicador de pique, que además de acusar si era tomada por el animal, mantenía mi mosca derivando en la profundidad deseada.
Para mi desconcierto, la trucha la dejo pasar de largo, yo estaba seguro de que la había visto, por que le paso a escasos centímetros a su lado. Continúe la deriva unos instantes mas y volví a tirar, prácticamente ocurrió lo mismo, y así en cinco o seis oportunidades, solo en una ocasión, me pareció que le intereso. Un poco confundido, me senté en la orilla, podía ver el ovalo blanco de su boca alimentándose asiduamente, permanecí un largo rato observándola y observando el entorno, hasta que descubrí una pequeña efímera, que era llevada velozmente por el viento, la seguí con la mirada, para poder identificarla, y para mi sorpresa pude ver como quedaba pegada en la tela que una araña había tejido entre las cortaderas.
Así la pude observar a ella y a varios de sus congéneres también allí atrapadas.- No puedo dar su nombre científico, porque lo desconozco, además no me preocupa demasiado, sencillamente las imito y se las presento a las truchas para ver si les gustan, ellas son las mejores jueces.
Era de color pardo oscuro, con dos alas blanquecinas, dos colas finas y más largas que su propio cuerpo, que media entre tres y cuatro milímetros de longitud.
Actúe en consecuencia, presentando una pequeña ninfa, un solo tiro fue necesario para que se prendiera al engaño.

Receta: Ninfa de Efímera.- Esta mosca, tiene la particularidad de que esta atada de adelante hacia atrás, es para facilitar la ejecución, de esta manera no tengo que luchar con la cabeza y la caja de alas, teniendo en cuenta lo diminuto del anzuelo.
Anzuelo: Tipo Perfect Nº 18 al 26.
Hilo: Negro 17/0.


1. - Fije en la parte superior hasta la mitad de la pata del anzuelo, una barrita de alambre de plomo fino, con esto además de lastrar estaremos dando volumen al tórax. Ate sobre este y hacia adelante un mechón de fibras de hackle, del largo suficiente para confeccionar la caja de alas y la cola. Ahora ate en el mismo lugar una fibra de pavo real.
2. - Enrolle el pavo real hacia atrás formando el tórax, de manera que cubra el lastrado, fíjelo con el hilo y corte el sobrante. De vuelta el mechón de hackle hacia atrás formando la caja de alas.
3. - Con el hilo, forme un pequeño abdomen acomodando las fibras del hackle para lograr la cola, haga un nudo final y cemente.


Particularmente creo que las truchas se alimentan de las ninfas de estas, y en muy raras ocasiones toman a los adultos.
Cuando las truchas se alimentan con efímeras, lo hacen en sectores bien determinados, moviéndose en círculos cerca de la superficie produciendo los característicos anillos en cada subida a tomarlas. Es posible en estos momentos capturarlas con una imitación de efímera seca (may flay), aunque en mi caja llevo algunas imitaciones no son las que más utilizo, me da mejores resultados pescar con imitaciones de emergentes, que es cuando las ninfas ascienden a la superficie y en breves segundos se transforman en adultos.
Alargo y aplico flota líneas al líder para mantener la mosca lo más cercano a la superficie posible, trato de que mi mosca permanezca entre los cientos de ninfas en el sector donde las truchas cazan, si no tengo respuesta de esta manera lanzo un poco pasado y recupero muy lentamente, de manera que el engaño atraviese la zona donde los peces se alimentan, no es conveniente hacer muchos lanzamientos, por que las truchas pronto cambiaran el lugar de acecho y se alejaran de nosotros, si esto ocurre no las persigo, espero a que ellas regresen cuando se tranquilizan.

Receta: Efímera adulta.-
Anzuelo: tipo dry Nº 18 al 22.
Hilo: marrón 6/0 (o el color deseado)


1. - ate cuatro fibras de hackle del largo de la pata del anzuelo a modo de cola, confeccione con el mismo hilo el cuerpo de la mosca.
2. - fije un hackle blanco hacia atrás, luego ate un par de alas blancas, pueden ser puntas de hakcle o un mechón de plumón o cul de canard, divídalo.
3. - confeccione un collar con el hackle, haga la cabeza y cemente.


Receta: Efímera emergente. Esta mosca, para que funcione correctamente, el cuerpo debe atravesar la película superficial del agua y el ala debe permanecer en la superficie sosteniéndola, por este motivo debe lanzarse con mucha delicadeza para evitar que se ahogue.
Anzuelo: tipo perfect Nº 20 al 26.
Hilo: marrón 6/0. -


1. - fije una fibra de pavo real y confeccione el cuerpo hasta la tercera parte de la pata del anzuelo.
2. - ate hacia arriba y hacia adelante un mechón de plumón blanco (parte inferior de la pluma) a modo de ala, puede ser también cul de canard.


Prefiero pescar en las aguas quietas de los remansos.
Es una situación mucho mas tranquila que me permite acechar a mi presa con detenimiento y tener muchas mas probabilidades de éxito al elegir una estrategia de pesca.
De esta manera puedo estudiar detenidamente el lugar, los movimientos de las truchas, y lo más importante descubrir, exactamente de que se están alimentando.
En esta zona aparece en los arroyos un tipo de alga en el fondo que, completando su ciclo, emergen hacia la superficie, creando grandes camalotes que llegan a cubrir la totalidad de los remansos.
En ellos viven las pequeñas pulgas de agua dulce que miden de 3 a 5 mm. de largo y su color es generalmente blanco, pero las he observado en ocasiones en colores olivas y marrones claros. Estas tratan de regresar al lecho del arroyo dejándose caer libremente, nadando a intervalos cortos. Esto lo saben las truchas, por esta razón, nadan justo debajo de estos camalotes, girando continuamente, esperando la oportunidad de alimentarse.
Situación que hay que aprovechar al máximo, teniendo buena precisión en los tiros para poner la mosca entre los camalotes. Lo cual no es fácil, ya que estos, por momentos se juntan formando un gran manto de algas, sin dejar ningún claro donde poder actuar. Esta situación hace que la mosca se ensucie con gran facilidad lo que nos obliga continuamente a levantar, limpiar los elementos y comenzar nuevamente.
Estos camalotes tienen un espesor de entre 10 y 40 cm., esto varia de acuerdo a las condiciones climáticas (vientos, corriente del agua, etc.). Trato de poner mi mosca lastrada, colgada de un pequeño indicador de pique, de 4 a 8 cm. por debajo de los camalotes, por allí, como ya mencione, merodean las truchas y en ocasiones se meten dentro de estos, para chupar las pulgas.
La tomada de las truchas en estas circunstancias es tan delicada que no detectaremos el pique en la línea aunque usemos un detector, que funciona simplemente como sostén, para mantener la mosca en su lugar, y si lo hacemos con seguridad será a destiempo y cuando clavemos el pez ya habrá soltado la mosca. Por lo que se hace indispensable que estemos viendo toda la situación, de esta manera podremos acertar en la clavada.
Desde ya, el pescador necesitara de un gran poder de concentración y armarse de paciencia si quiere tener éxito de esta manera.
A veces trato de imitar la fuga de las pulgas hacia el fondo, como lo hacen las reales, pero esto es un poco más difícil. Coloco a unos 40 cm. de la mosca, una bolita de plomo en pasta, de entre 1 y 2 milímetros de diámetro, puede ser también una munición partida que, para que no se deslice por el nylon de la punta, se puede trabar en el nudo del líder, evitando tener que apretarla demasiado para no deteriorarlo y debilitarlo aumentando las probabilidades de corte.
A unos 60 cm. , del plomo, coloco el indicador de pique.
Esto funciona de la siguiente manera: cuando el conjunto cae en el agua, el plomo arrastrara a nuestra pulga de agua, que no estará lastrada (por que de estarlo, caería a la misma velocidad del plomo y no produciría el efecto deseado). Esta ira hacia el fondo emulando a las reales, y el flotador (indicador de pique) frenara la caída del plomo y por lo tanto nuestra pulga de agua reducirá su velocidad y quedara indefensa en medio de las truchas, si es que estas no la tomaron antes.
Esta forma de pescar con pulgas de agua es muy efectiva, por que reproduce con mucho realismo una situación habitual en la vida de las truchas. La he practicado durante varias temporadas y he obtenido excelentes resultados, logrando capturas que superan ampliamente el Kg de peso.- Pero, pescando de esta manera, tenia el inconveniente de que erraba muchos piques.- Al principio le echaba la culpa al anzuelo que utilizaba, ya que este es muy pequeño, por lo tanto su abertura también, entonces al raspar con una clavada muy enérgica le desgarraba el labio a los peces, y estos lograban escapar.
Le comente este inconveniente a un amigo pescador, y este me sugiere torcer la lanceta del anzuelo hacia un lado, para de esta forma sacar de la línea del eje del anzuelo a la muerte del mismo y dejarla mas expuesta, así, al menor roce de esta con la boca del pez se hundiría mas limpiamente.
Desestimo esta sugerencia, ya que esto ocurriría siempre que se apoye del lado hacia donde torcí la lanceta. Pero que ocurre, si se apoya sobre el otro lado, creo que esto reduce en un cincuenta por ciento las clavadas.- Además, los anzuelos de fabrica vienen derechos, que tendrán sus motivos para hacerlos de esta manera.
También, cada vez que me ocurría esto debía o arreglar el plomo, por que estaba deteriorado, o colocar uno nuevo por que se había perdido.- Sumado a esto, en ocasiones, los pescados capturados venían con la mosca clavada al revés, o sea de afuera hacia adentro.-
A raíz de estos inconvenientes, pude determinar, después de varias jornadas de incertidumbre, que esta bolita de plomo, en ocasiones, despierta la curiosidad de las truchas haciendo que estas la tomen en lugar de la mosca, que pasa desapercibida.- En consecuencia, cuando esto ocurría, el indicador acusaba el pique y yo clavaba, produciendo el deterioro del plomo o al arrastrarle el nylon dentro de la boca le clavaba la mosca a la pasada como indique anteriormente.
Para evitar esta insólita situación, lo que hago es estirar el plomo a lo largo del nylon, confeccionando una barrita, de mas o menos 2 cm. de longitud. De esta manera, el plomo, se ve como una ramita o palito arrastrado por la corriente y no provocara la distracción en la trucha que entonces se concentrara en la mosca.
También en una oportunidad construí la misma pulga de agua pero de color negro y lastrada. Lo utilice de la primer forma descripta, obteniendo muy buenos resultados, pero creo que las truchas lo tomaban, no por confundirlo con su alimento, ya que este no existe o al menos no lo he observado, si no que por alguna razón despertaba su curiosidad, y lo mordían ( convirtiéndose en una excelente mosca atractora).

Receta: Pulga de agua
Anzuelo: tipo sproat Nº 20, 22.
Hilo: blanco 6/0.


1. - Lastre con alambre de plomo fino a lo largo y sobre la pata del anzuelo, fíjelo con el hilo, de esta manera estará dando forma al bajo cuerpo.
Corte de una bolsa de nylon transparente una tira de 1,5 mm. de ancho y fíjela hacia atrás donde comienza la curva del anzuelo. A continuación en el mismo lugar ate 3 fibras blancas de avestruz ( desarme el plumero).
2. - Confeccione con las fibras el tórax, ate y corte el sobrante. Ahora tome la tira de nylon y llévela hacia la cabeza simulando el lomo sujétela y corte el sobrante.
3. - Remate con una pequeña cabeza y cemente. Si su deseo es hacer una imitación mas realista tiene la opción de agregar antes de atar la tira de nylon, una pequeña cola de hakle blanco, y en el momento de realizar la cabeza puede agregar unas largas antenas del mismo material.
Estas opciones las he obviado con el tiempo por que el resultado es idéntico.
Comparte con las pulgas de agua, estos camalotes, otra forma de vida, muy fácil de detectar y que sirven de alimento para las truchas. Se trata de una ninfa de color marrón oscuro, de reducidas dimensiones y de ágil movimiento cuando se desprende de las algas y se desplaza arqueando su cuerpo.

Receta: ninfa
Anzuelo: común Nº 22, 24
Hilo: marrón oscuro 6/0


1. - Simplemente, cubro la pata del anzuelo con el hilo desde la cabeza hasta mas o menos la mitad de la curva de este. Cementar.
Empleo las técnicas de pesca anteriormente descriptas, pero aquí cobra importancia el indicador de pique, ya que por lo insignificante de la mosca, será imposible divisarla dentro del agua. Al menor indicio de movimiento del indicador se debe clavar, la tomada de estas moscas tan pequeñas es muy sutil, y si esperamos a que nuestro indicador se hunda, herraremos el pique. Generalmente, las moscas quedan por encima de los peces, haciendo que estos tengan que subir a tomarlas, en consecuencia "empujan" todo el conjunto hacia arriba, esta situación hace que el indicador, en lugar de hundirse, "flote" un poco mas "alto", clave, se sorprenderá.
Otra dificultad que tengo a menudo, pescando con moscas tan pequeñas, es lograr que se hundan. El nylon que utilizo en la punta del líder tiene la suficiente flotabilidad para mantenerlas en la superficie, existen líquidos especiales que ayudan a romper la película superficial logrando atravesarla, aunque a menudo no tengo alternativa y lo utilizo, prefiero siempre lastrar mis moscas.


Las mariposas caddis (polillas) se hallan presentes en esta región en una gran variedad de tamaño y color, tal es así que a menudo descubro ejemplares que no había visto antes. Estas eclosionan a lo largo de todo el año en cualquier momento del día, acentuando su presencia en el amanecer y el atardecer. Estas poseen alas finas y largas en forma triangular extendidas hacia atrás, con colores que van de los grises y cremas hasta los marrones oscuros, y en ocasiones con manchas que contrastan con el color de base. Algunos ejemplares ponen sus huevos en la superficie del agua, mientras otros lo hacen sumergiéndose depositándolos en el fondo del arroyo. Cuando revolotean sobre la superficie apareándose y desovando hacen que las truchas suban a alimentarse.
Este momento es ideal para presentar la imitación que a continuación describo, se debe lanzar sobre el anillo de la subida y a continuación recoger con tirones breves y enérgicos, preferentemente con la mosca sumergida justo por debajo de la línea superficial del agua, seguramente la trucha girara sobre si misma y atacara nuestro señuelo, ya que es conocido que estos peces cuando se alimentan de esta manera, no toman de primera intención su alimento, si no que cuando vemos el anillo lo que ha echo es desestabilizar y ahogar la mosca para luego regresar y tomarla.

Receta: Caddis
Anzuelo: Tipo Dry Nº 14 al 20
Hilo: blanco 6/0


1. - Ate donde comienza la curva del anzuelo un hackle de gallo grizzly y en el mismo lugar ate tres fibras blancas de avestruz.
2. - Enrolle las fibras dando forma al cuerpo ate y corte el sobrante, a continuación enrolle el hackle para formar las patas ate y corte el sobrante.
3. - Coloque sobre el cuerpo una pluma del cuello de perdiz común para formar las alas, esta debe estar en proporción con el tamaño del anzuelo elegido, corte el sobrante y forme una cabeza cónica, cemente.
Esta combinación es la que mejores resultados me ha dado en condiciones normales, días luminosos y soleados. Recuerde que Ud. puede cambiar colores de acuerdo a lo observado y materiales según su conveniencia.
Para días grises con cielo encapotado y poca claridad, la mosca que describo a continuación me ha dado excelentes resultados, posiblemente se deba a la brillantes de su cuerpo. Esta la utilizo con la misma técnica que la anterior.

 

Receta : Green Caddis
Anzuelo: Tipo Dry Nº 14 al 20
Hilo: Blanco 6/0
1. - Ate donde comienza la curva del anzuelo una tirita de flash abou verde o una fibra de pavo real para formar el cuerpo, cubra ¾ partes de la pata del anzuelo, ate y corte el sobrante.
2. - Tome 6 o 8 puntas de fibras blancas de avestruz forme un mechón y átelo para formar el ala, corte el sobrante.
3. - Ate un hackle grizzly y confeccione un collar no muy voluminoso, corte el sobrante ejecute una cabeza cónica y cemente.-


Como dije anteriormente, algunos miembros de esta familia de insectos se sumergen en el agua para depositar sus huevos, con el fin de imitar esta situación es que diseñe la siguiente mosca.


Receta:
Mini Caddis
Anzuelo: Tipo Dry Nº 22
Hilo: Blanco 6/0


1. - Confeccione un cuerpo sobre todo el largo de la pata del anzuelo con alambre de cobre.
2. - Realice las alas como indica el dibujo en polietileno blanco átela y confeccione la cabeza, cemente.
Para pescar con esta mosca alargo mi tipet de 7x a unos 80 cm. y en la unión de este con mi líder coloco un pequeño plomo, así lanzo al lugar elegido mientras espero que el conjunto profundice imprimo con mi cana movimientos tratando de simular la zambullida de la mariposa buscando el fondo para poner sus huevos, espero un momento mas para asegurarme que todo ha llegado al lugar preciso, y si no obtengo respuesta, comienzo con la recuperación con rápidos y cortos tirones de la línea. He tenido mejores resultados en la recuperación que esperando que la mosca llegue al fondo, pero debo destacar que en los dos casos el pique ha sido franco y enérgico, haciendo innecesaria la clavada, comenzando directamente el combate con el pez.

Otra forma de pescar con caddis es imitar la forma anterior de las adultas en su metamorfosis, que es la pupa, en este estado donde aparecen patas, alas y antenas semidesarrolladas, ascienden a la superficie para completar su ciclo de volar y aparearse. En este momento utilizo una imitación sin demasiados detalles, que hago ascender muy lentamente, con intervalos que dejo que vuelva al fondo y comienzo nuevamente la secuencia, de esta manera no tengo que hacer un nuevo lanzamiento que podría alterar la tranquilidad del lugar.

Receta: Pupa de caddis.
Anzuelo: Tipo dry Nº 18, 20, 22.
Hilo: marrón 6/0


1. - enhebre en el anzuelo una mostacilla de cristal color ámbar, luego fije el hilo y lastre a lo largo y sobre la pata del anzuelo.-
2. - confeccione un cuerpo cónico con dubing de liebre, haga un nudo final entre el cuerpo y la cabeza, cemente.


Hay momentos, en que nos acercamos al arroyo y vemos a las truchas que deambulan sin alimentarse de nada en particular, mostrando una total apatía e indiferencia por las moscas que le ofrecemos y que normalmente toman en condiciones más favorables.
En este caso me ha dado excelente resultado presentar una pequeña mosca ahogada, dejándola en una deriva muerta en las lentas corrientes de los remansos, y ganando buena profundidad, veo como los peces se aproximan a inspeccionarla, pero tenga paciencia si no la toma, no muevo mi mosca del lugar, de hacerlo, despertaría la desconfianza en el pez y lo único que lograría es que este la desprecie con total indiferencia, aunque la cambie de lugar.
Continuo con la deriva, y espero a que vuelva a inspeccionarla y así se decida ha tomarla. He clavado peces que se acercaron a mi mosca mas de cuatro veces y finalmente mordieron.
Esta situación me trae a la memoria lo que dicen los investigadores sobre los tiburones blancos, Estos atacan por sorpresa, y si sabe que ya no van sorprender a su presa, es probable que no gaste su energía con ella.- Las truchas son peces cazadores, por lo tanto podría ser que actúen de esta forma.- También, como sabe que esta en su área de patrullaje, decida a su antojo el momento mas oportuno para atacarla.- He practicado esta técnica en muchas oportunidades, algunas veces con éxito y otras no tanto, me hace pensar que estas truchas nos dan una sola oportunidad de pescarlas, por lo que debemos estudiar muy bien nuestras posibilidades antes de ejecutar el primer lance, por que de ello depende que logremos un pique.
La mosca a la que me refiero, puede confundirla con una efímera adulta, que completando su ciclo se ahoga y deriva por la corriente.


Receta: efímera ahogada.
Anzuelo: Tipo Dry Nº 18, 20.
Hilo: Marrón 3/0.


1. - Ate dos pelos de ciervo a modo de cola, del mismo largo que la pata del anzuelo. Con el hilo confeccione un cuerpo no muy voluminoso.
2. - Ate un hackle de gallo blanco y de dos o tres vueltas para confeccionar las alas, realice una cabeza y cemente.

Todos anhelamos capturar un ejemplar de considerable tamaño. En cada lanzamiento estamos inconscientemente esperanzados en que aparezca un Truchón, tome nuestra mosca y derrotándolo poder fotografiar esa bestia, que alimentando nuestro egocentrismo nos otorga un relativo status frente a nuestros camaradas.
Una vez superadas estas humanas muestras de exhibicionismo, comprenderemos que razones mucho más sencillas para nosotros, son las importantes.
Veremos a lo largo de varias jornadas que lo interesante ya no es pescar muchos y grandes peces. El hecho de que una trucha se interese en lo que estamos haciendo, justificará plenamente un día de pesca.
Mas que valorar el éxito de nuestras capturas, lo que debemos valorar es el modo de que lo logramos.
Como cuando me ocurrió en una oportunidad en que iba caminando por el arroyo, algo apurado por llegar a un lugar donde supuestamente, por las condiciones del mismo, había una trucha.
Estaba totalmente convencido de que existía allí un buen ejemplar. A medida que iba caminando me iba concentrando en la estrategia que seguiría para lograr levantar ese pez.
El arroyo después de atravesar un pedregal de canto rodado, donde se pierde el curso principal, siendo un conjunto de correntadas bajas y bastante playadas, se junta en un embudo y da origen así a una corriente caudalosa que desemboca en un pozón de corriente lenta de unos 50 mts. de largo y 2 mts. de profundidad.
La margen en la que yo me encontraba era la parte baja del pozo y la margen opuesta corre a lo largo de una barranca de unos 4 mts. de altura.
Comencé a hacer los lanzamientos de una mosca imitando a un pececito.
Poniéndola justo frente mío en la parte profunda, dejaba pasar unos instantes para que la mosca profundice, al mismo tiempo que derivaba por la corriente, para comenzar la recuperación con cortos y suaves tirones hasta la mitad del recorrido. En esta parte de la estrategia se supone que la trucha ya ha detectado el señuelo y comienza sus movimientos para atacarlo.
Si esto ocurre lo lógico seria pensar que el pez forrajero, al que trataba de imitar, ha intuido la presencia del predador y ante el temor de ser atrapado buscara desesperadamente refugiarse en las aguas bajas donde el predador no lo podrá alcanzar.
Con el fin de imitar esta situación, es que aceleraba mi recuperación a tirones más largos y rápidos tratando de imitar la fuga del pez en problemas.
Con esta estrategia recorrí el pozón lanzando metro por metro todo el largo del mismo. Ya casi en el final y sin haber obtenido respuesta, un poco desilusionado y pensando donde estaba mi error, perdí la concentración de lo que hacia y por la rabadilla del ojo, espiaba la correntada siguiente, estudiándola.
En ese momento, en el ultimo lanzamiento a desgano, mas para cubrir todo el sector que con esperanza de lograr el pique, cuando estaba en la mitad del recorrido de la estrategia, me sorprendió el ataque de una trucha, en el momento en que comenzaba a acelerar la recuperación del señuelo.
Continúe así y la trucha lo persiguió hasta donde pudo y como no logro darle alcance se quedo, un instante, como mirando el bocado que acababa de perder, dándose vuelta y volviendo mansamente a las profundidades del remanso.
El señuelo utilizado en esta ocasión, es uno que por su apariencia recuerda a la famosa Butcher, la descripta puede pasar por una mojarra plateada o un dentudo.


Receta:
pez forrajero.
Anzuelo: tipo limerik Nº 10, 12.
Hilo: negro 3/0.


1. - Ate en donde comienza la curva del anzuelo, un mechón de marabou rojo a modo de cola. A continuación ate tinsel plateado, cubra la pata del anzuelo formando el cuerpo, corte el sobrante.
2. - Dejando lugar para realizar la cabeza, ate en la parte inferior del cuerpo un mechón de fibras de hakle blanco para simular el abdomen.
3. - Ahora ate un mechón de marabou negro para formar el lomo de la mosca. Confeccione una cabeza cónica y cemente.

Esta es una mosca muy versátil, ya que variando sus colores nos permite imitar todas las formas de especies forrajeras que existen en la región.


1. - Ate un mechón de marabou oliva a modo de cola, luego con tinsel dorado realice el cuerpo.
2. - Confeccione el abdomen con fibras de hakle blanco. Para formar el lomo de esta mosca utilizo dos colores, entonces tomando en proporción la mitad del mechón de marabou, ato el primero de color marrón.
3.- Ahora ato el segundo mechón de color oliva y confecciono la cabeza.
De esta manera obtengo una buena imitación de mojarra morena, que abundan en la región. Si variamos todos los colores al negro, el cuerpo se puede realizar con lana o el mismo hilo de atar, tendremos un bagrecito.

Esta mosca para que tenga éxito, necesitara que conozcamos como se desenvuelven las especies forrajeras en el lugar en que estamos pescando. Podemos lanzarla, aguas arriba y con suaves tirones acompañar la deriva por la corriente convenciendo a la trucha de que esta está en graves problemas y es un bocado fácil. Si la tiramos aguas abajo, podemos hacerla subir por la corriente con tirones enérgicos y rápidos, que delatan el nerviosismo de estos a ser atacados por las truchas.
Persevera y triunfarás. Quizás habría capturado a este ejemplar, si hubiera tenido presente este conocido y popular dicho, pero, o ¿estoy muy equivocado o pesque esa trucha?.
Al no perseverar perdí la esperanza y me desconcentré siguiendo con movimientos mecánicos, totalmente ajeno a la situación sin prestar la debida atención a lo que hacía. De esta forma ella me sorprendió y me "pescó" distraído.
Si bien no concreté la captura, interiormente se que la "pesqué". No notó mi presencia, ni se dio cuenta que le tendí una trampa y tampoco sospechó ni un instante que el bocado que acababa de perder era ficticio y el hecho de no alcanzarlo le salvo la vida; volvió a su apostadero tal vez pensando que debía estar un poco vieja, que sus reflejos no eran los de antes, que debía idear una nueva estrategia si quería sobrevivir.